Cáncer de cuello de útero

¿Qué es?

El cáncer del cuello de útero se produce cuando en esta zona del cuerpo, situada en la parte inferior del útero, las células se transforman y crecen descontroladamente.

Las células epiteliales del cuello del útero son las responsables de la constitución del epitelio, que recubre el cuello del útero. En su estado normal, estas células crecen y se dividen en nuevas células que son formadas a medida que van siendo necesarias (regeneración celular). Cuando las células del cuello de útero normales envejecen o son damnificadas, mueren naturalmente. Cuando las células pierden este mecanismo de control y sufren alteraciones en su genoma (ADN), se vuelven cancerosas.

Al contrario de las células normales, las células cancerosas no respetan las fronteras del órgano, pudiendo invadir los tejidos circundantes y extenderse a otras partes del organismo (metástasis).

Testimonio

Causas

La principal causa del cáncer de cuello de útero es el virus del papiloma humano (VPH), pero también pueden ser factores de riesgo:
  • Consumo de tabaco
  • Promiscuidad sexual
  • Edad precoz de inicio de las relaciones sexuales
  • Elevado número de hijos
  • Exposición a elevados niveles de estrógenos
  • Elevada presión arterial

Cáncer de cuello de útero: Síntomas

En general este tipo de cáncer de cuello de útero no causa síntomas cuando es diagnosticado en una fase inicial. Pese a ello debe alertarse si se presentan los siguientes síntomas:
  • Hemorragia vaginal.
  • Dolor pélvico.
  • Dolor durante las relaciónes sexuales.
  • Aumento de la secreción vaginal.

Cáncer de cuello de útero: Tratamiento

El tratamiento del cáncer de cuello de útero puede variar dependiendo del estadío de éste:
  • Estadio 0: En este estadio la opción de tratamiento incluye cirugía y consiste en la extirpación de la lesión identificada.
  • Estadio IA – El tratamiento consiste en la realización de una histerectomía abdominal total  con salpingooforectomia bilateral, que consiste en una cirugía abdominal en la que se retira el útero, las trompas y ovarios, incluso parte de la vagina. En esta cirugía deben pueden ser extirpados tambien los ganglios linfáticos pélvicos, en el caso de que la mujer quiera tener hijos debería discutir con su médico la posibilidad de efectuar un procedimiento parcial, para perservar el órgano.
  • Estadio IB y IIA– El tratamiento combina cirugía con radioterapia y/ o quimioterapia.
  • Estadio IIB y III – El tratamiento  habitual será por radioterapia y/ o quimioterapia.
  • Estadio IV – El tratamiento consiste en quimioterapia.
Existen dos tipos de tratamiento con radioterapia para el cáncer de cuello de útero: - Radiación externa: La radiación es administrada a través de un aparato de grandes dimensiones cuyo foco de radiación es muy preciso en el área a tratar. En la mayoría de los casos, la mujer efectua 5 sesiones por semana durante 5 o 7 semanas sin necesidad de ingreso hospitalario. - Radioterapia intracavitaria: La radiación se administra a través de la colocación en la vagina de implantes con una sustancia radioactiva. El tratamiento puede durara apenas algunas horas o hasta 3 días. Después de este periodo, los implantes rserán retirados. Este tipo de tratamiento requiere el ingreso hospitalario de la paciente y medidas de protección para de esa forma evitar la exposición indebida de otras personas a la radiación. Puede ser necesario repetir el tratamiento, pudiendo ser realizado una o dos veces durante algunas semanas.

Cáncer de cuello de útero: Prevención

Para prevenir el cáncer de cuello de útero debe evitarse contraer el virus del papiloma humano (VPH). Realizarse la prueba de Papanicolau puede identificar la presencia de esta infección y tratar a la paciente antes de que esas células se transformen en cancerosas. La prueba de Papanicolau es un procedimiento que consiste en la extración mediante raspado de una muestra de células del cuello del útero que posteriormente son analizadas en el microscopio. Es un procedimiento efectuado por su ginecólogo y normalmente indoloro. Su especialista le aconsejará la regularidad con la que la mujer debe realizar la prueba de Papanicolau teniendo en cuenta su condición y sus factores de riesgo. Normalmente las recomendaciones incluyen:
  • La realización de una prueba de Papanicolau cada tres años después del inicio de la actividad sexual.
  • Las mujeres con edades comprendidas entre los 21 y los 30 años deben realizar esta prueba cada dos años.
  • Las mujeres con edad superior a los 30 años y de bajo riesgo deben realizarse un examen cada tres años.
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