Mieloma Múltiple

¿Qué es?

El mieloma múltiple es un tipo de cáncer de la sangre que se origina a partir de unas células llamadas células plasmáticas (linfocitos B diferenciados) que se malignizan en el interior de la médula ósea.

Los linfocitos B son los glóbulos blancos que se activan frente a una infección, luego maduran y se convierten en células plasmáticas. Las células plasmáticas producen anticuerpos (inmunoglobulinas) que combaten los gérmenes que invaden el organismo. Las células plasmáticas se encuentran principalmente en la médula ósea que es el tejido blando que tienen en el interior los huesos. En la médula ósea se producen las diferentes células de la sangre.

El mieloma múltiple es un tipo de cáncer que afecta de forma predominante a las personas de edad avanzada, con una media de edad de 65 años. En España cada año se diagnostican 40 nuevos casos por cada millón de habitantes.

Causas

No se conocen las causas exactas del mieloma múltiple. En general las células plasmáticas sufren una mutación y se convierten en células malignas o cancerosas que crecen sin control y pueden producir un tumor llamado plasmacitoma. El antecedente de haber recibido tratamiento con radioterapia puede aumentar el riesgo de mieloma múltiple.

Mieloma Múltiple: Prevención

No se conocen medidas de prevención como tal.

Mieloma Múltiple: Diagnóstico

El diagnóstico del mieloma múltiple se basa en:
  • Análisis de sangre y orina, para demostrar la elevación de un determinado anticuerpo en la sangre o en la orina.
  • Punción y aspiración con jeringa de la médula ósea del hueso esternón o coxal, para detectar la presencia de células plasmáticas cancerígenas en la médula ósea.
También se realizan otras pruebas como radiografías de los huesos dañados, biopsia de médula ósea, pruebas de densitometría ósea, etcétera.

Mieloma Múltiple: Tratamiento

El tratamiento del mieloma múltiple se indica cuando existen complicaciones como: hipercalcemia, insuficiencia renal, anemia o lesiones óseas. Consiste en quimioterapia y autotrasplante de médula ósea, con el objetivo es frenar la evolución de la enfermedad y mejorar los síntomas. Aunque con este tratamiento no es posible la curación de la enfermedad, la mitad de los pacientes logran una remisión (desaparición de los síntomas) completa o parcial. El tratamiento curativo es el trasplante de progenitores hematopoyéticos de un donante compatible (trasplante alógeno o alotrasplante), pero no en todos los pacientes es posible practicarlo, por edad avanzada o por toxicidad de ciertos fármacos.
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